En los últimos meses, Alfafar ha sido escenario de una polémica que ha encendido el descontento de sus vecinos y vecinas: la reubicación y nueva disposición de los contenedores de basura en varias calles del municipio. Lo que podría haber sido una mejora en el servicio de recogida de residuos se ha convertido en un claro ejemplo de mala planificación, falta de diálogo y ausencia total de transparencia por parte del equipo de gobierno del Partido Popular, encabezado por Juan Ramón Adsuara.

Un cambio sin aviso, sin información y sin participación

Los nuevos contenedores aparecieron, literalmente, de la noche a la mañana. Calles donde antes había espacio para aparcar se vieron invadidas por baterías de contenedores sin previo aviso. En algunos casos, se colocaron frente a viviendas, en pasos estrechos, pegados a fachadas o generando problemas evidentes de accesibilidad.

El malestar ciudadano no tardó en hacerse visible. Decenas de vecinos denunciaron la situación en redes sociales, a través de registros municipales y también en los propios plenos del Ayuntamiento. La respuesta del equipo de gobierno no fue la esperada: en lugar de admitir el error o abrir un proceso participativo, Adsuara y su equipo se limitaron a defender la medida asegurando que todo “formaba parte de un plan premeditado”.

¿Un plan premeditado… que nadie conoce?

Desde el grupo municipal socialista solicitamos inmediatamente acceso al supuesto plan que justificaría la nueva ubicación de los contenedores. Queríamos ver los informes técnicos, los criterios de distribución, las actas de participación o cualquier documento que explicara por qué se había tomado esa decisión y qué beneficios aportaba.

Hasta la fecha, no hemos recibido respuesta clara. Si realmente existía una planificación técnica, ¿por qué no la muestran? Si era una mejora en el sistema, ¿por qué no se explicó antes a los vecinos? Si es temporal, ¿por qué no se ha informado de plazos o alternativas?

Todo apunta a lo de siempre: decisiones tomadas sin escuchar a nadie, ejecutadas con prisas y justificadas con palabras vacías.

Menos aparcamiento, más problemas

Uno de los efectos más visibles de esta decisión ha sido la pérdida de plazas de aparcamiento en varias zonas del municipio. En barrios donde ya era difícil encontrar sitio para dejar el coche, ahora es prácticamente imposible. La instalación de las nuevas baterías de contenedores ha reducido drásticamente el espacio disponible, generando aún más tensión en el tráfico diario.

Tampoco se ha tenido en cuenta la estética urbana ni el impacto en la convivencia: hay calles que han quedado saturadas visualmente, sin ningún tipo de orden o criterio. Lejos de mejorar, la ciudad se ha vuelto más caótica, menos cómoda y menos funcional.

La improvisación como norma

Este no es un caso aislado. En Alfafar, la improvisación parece haberse convertido en el sello de identidad del gobierno municipal. Lo vimos tras la DANA, cuando el municipio quedó gravemente afectado y las respuestas llegaron tarde y mal. Lo vimos con la falta de aulas provisionales para los niños y niñas del Colegio Orba. Y lo volvemos a ver ahora, con los contenedores.

Gobernar no es mover piezas en un tablero sin pensar en sus consecuencias. Gobernar es planificar, escuchar, consultar y actuar con responsabilidad. Pero en Alfafar, el PP actúa primero y, si hay protestas, ya se verá después.

No estamos en contra de mejorar la recogida de residuos

Que quede claro: nadie está en contra de modernizar el sistema de residuos del municipio. Todo lo contrario. Desde nuestro grupo, llevamos tiempo proponiendo mejoras en limpieza viaria, reciclaje, educación ambiental y mantenimiento del espacio público.

Pero las mejoras deben venir de la mano de la ciudadanía, con criterios claros, transparencia y sentido común. No se puede imponer un modelo sin contar con quienes viven día a día las consecuencias.

¿Y ahora qué?

Ante la falta de explicaciones, exigimos al señor Adsuara que:

  1. Publique de forma inmediata los informes y documentación que sustenten la nueva distribución de contenedores.
  2. Abra un proceso de revisión con participación vecinal para analizar caso por caso los puntos más problemáticos.
  3. Recupere el espacio perdido de aparcamiento en las zonas más saturadas.
  4. Dé la cara en el pleno, con información concreta y sin discursos evasivos.

La política local no puede gestionarse como una empresa privada. Estamos hablando de servicios públicos, de barrios, de familias. Gobernar de espaldas a la ciudadanía solo genera más frustración, más división y más abandono institucional.

Un modelo agotado

Lo que está ocurriendo en Alfafar con los contenedores no es solo una anécdota. Es el reflejo de un modelo agotado: el del PP de Adsuara, que ha perdido el pulso de la calle, que ya no escucha, que actúa como si tuviera mayoría absoluta… pero sin asumir la responsabilidad que eso conlleva.

Desde el grupo socialista seguiremos denunciando cada decisión que se tome sin transparencia, sin participación y sin respeto por nuestros vecinos y vecinas. Y seguiremos proponiendo otro camino: uno donde Alfafar sea un pueblo cuidado, planificado, limpio y participativo.

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