Desde la Agrupación Socialista de Alfafar queremos expresar con total claridad y contundencia nuestra más firme condena ante el ataque sufrido recientemente por la sede del Partido Popular de nuestro municipio. Este acto de vandalismo no solo atenta contra un espacio físico, sino contra los principios democráticos que sustentan nuestra convivencia.
Vivimos en una sociedad plural, diversa, en la que las ideas políticas se confrontan legítimamente a través del diálogo, el debate y las urnas. Cualquier agresión —ya sea verbal, simbólica o material— contra una sede política es, en esencia, un ataque a la democracia misma. Por eso, como socialistas, como demócratas y como vecinos y vecinas de Alfafar, no podemos ni vamos a mirar hacia otro lado.
La democracia se defiende con respeto, nunca con violencia: nuestra condena a los ataques en Alfafar
En momentos de crispación o de dificultad, hay quienes optan por el atajo del odio. Quienes alimentan un discurso que señala al adversario político como enemigo. Y quienes, incluso, llegan a justificar actos como el que ha sucedido en nuestro municipio, bajo el pretexto de la rabia o la frustración.
Pero esa no es nuestra vía. Esa no es la solución. La violencia —venga de donde venga y se dirija contra quien se dirija— no tiene cabida en una democracia. El respeto a las reglas del juego democrático implica aceptar que no siempre ganan nuestras ideas, que otras opciones también tienen legitimidad si han sido elegidas por la ciudadanía. Y que solo desde el entendimiento podremos avanzar hacia una sociedad más justa y cohesionada.
Ya sufrimos este tipo de ataques
Sabemos bien de lo que hablamos. No hace tanto que nuestra propia sede fue atacada. Hace un año y medio, los Socialistas de Alfafar fuimos víctimas de una agresión similar, con pintadas y mensajes intimidatorios realizados por sectores de ultraderecha que pretendían sembrar miedo y odio entre quienes defendemos la justicia social y la convivencia. Lo denunciamos entonces con la misma claridad con la que hoy condenamos lo ocurrido contra la sede del Partido Popular.
Y lo hacemos porque tenemos principios. Porque creemos que ninguna diferencia política justifica la violencia. Porque quien calla cuando atacan al otro, termina siendo cómplice cuando lo atacan a él.
En defensa de todas las sedes y representantes públicos
El ataque a la sede del Partido Popular en Alfafar es solo uno de los más recientes, pero no el único. En las últimas semanas hemos asistido, en distintos puntos del país, a un preocupante incremento de actos hostiles contra sedes políticas, concejales o representantes institucionales. En muchas ocasiones, estos actos están azuzados por discursos de odio, por bulos o por una polarización que se amplifica a través de redes sociales o medios de comunicación irresponsables.
Queremos dejar muy claro que nuestra defensa de la democracia es una defensa sin matices. Lo que hoy sucede en una sede del Partido Popular, mañana puede ocurrir en una sede socialista, de Compromís o de cualquier otro partido. Por eso, alzamos la voz con firmeza ahora, aunque el ataque no haya sido contra nosotros. Porque defender la democracia es hacerlo siempre, no solo cuando nos afecta directamente.
Compartimos el dolor, pero no las formas
Sabemos que muchas familias de Alfafar y de nuestra comarca siguen atravesando momentos muy difíciles. La reciente DANA ha dejado a su paso viviendas afectadas, infraestructuras dañadas y muchas promesas de reconstrucción que aún no se han materializado. Compartimos el dolor, la frustración y el cansancio de quienes se sienten olvidados por las administraciones o atrapados en una burocracia que parece no escuchar.
Pero precisamente porque entendemos ese sufrimiento, creemos que es más necesario que nunca canalizarlo de forma constructiva. Alzar la voz contra la injusticia, sí. Exigir soluciones y responsabilidad, por supuesto. Pero sin caer en el ataque personal, sin recurrir al insulto, al señalamiento o a la violencia física o simbólica. Porque eso solo nos aleja de los cambios que necesitamos y fractura aún más nuestra convivencia.
El peligro de los discursos del odio
No podemos ignorar el contexto en el que se producen estos actos. En los últimos tiempos, determinados grupos negacionistas y de extrema derecha están promoviendo un clima de enfrentamiento permanente. No solo en las calles, sino también en las instituciones: en los plenos municipales, en los parlamentos, en los foros públicos.
Se insulta, se grita, se señala a representantes democráticamente elegidos como si fueran traidores. Se alimenta la desconfianza hacia la política y hacia cualquier espacio colectivo. Y se presenta la violencia —directa o simbólica— como un recurso legítimo cuando “los míos” no ganan.
Frente a todo eso, los Socialistas de Alfafar decimos basta. Nos plantamos frente a la crispación, la mentira y el odio. Reivindicamos una política con valores, basada en el respeto mutuo, en la defensa de los servicios públicos, en el trabajo diario por los que más lo necesitan. Y no vamos a renunciar a ello por muy alto que griten otros.
Nuestro compromiso: diálogo, convivencia, respeto y democracia
Queremos que este suceso sirva también para reafirmar nuestro compromiso con los pilares que siempre han guiado nuestra acción política. En Alfafar, como en toda España, la democracia se construye día a día.
Este compromiso no es solo una declaración de intenciones: lo demostramos con nuestra forma de gobernar, con nuestras propuestas, con nuestra cercanía a los vecinos y vecinas. Y lo seguiremos demostrando, sin caer en provocaciones ni responder con el mismo tono a quienes intentan deteriorar el clima político.
A quienes buscan imponerse con miedo… «no pasarán»
A quienes creen que pueden imponer sus ideas a golpe de spray, piedra o amenaza, les decimos claramente: no pasarán. No vais a lograr callarnos. No vais a fracturar la democracia. Porque somos muchos más los que creemos en el respeto, en el trabajo común, en la política que construye y no que destruye.
La solución a los problemas reales de la gente —desde el acceso a la vivienda hasta la emergencia climática, pasando por la reconstrucción tras la DANA o la mejora de nuestros servicios públicos— no pasa por atacar a una sede política ni por acosar a un representante. Pasa por organizarse, por participar, por votar, por exigir cuentas, por proponer alternativas. Esa es la verdadera fuerza transformadora de una sociedad.
Defender la democracia también es esto
Alzar la voz cuando otros callan. Denunciar el odio cuando otros lo excusan. Tender la mano cuando otros levantan muros. Eso también es defender la democracia. Y los y las Socialistas de Alfafar lo seguiremos haciendo con la misma convicción y firmeza de siempre.

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