Imagen general del parque de la calle Senia de Alfafar, que muestra el abandono del espacio.

Han pasado 15 meses desde la dana que golpeó Alfafar y puso a prueba la capacidad de respuesta de las instituciones. 15 meses después, el parque de la calle Senia continúa en un estado que no se puede justificar ni por la emergencia ni por la reconstrucción pendiente. Escombros, suciedad, zonas inutilizables y presencia de ratas forman parte del paisaje habitual de un espacio que debería ser de uso vecinal y convivencia.

Este parque no es un caso aislado ni una anécdota urbana. Es un ejemplo concreto y visible de una situación más amplia: el deterioro generalizado de la gestión cotidiana del municipio. Lo que ocurre en la calle Senia ayuda a entender qué está fallando en Alfafar mucho más allá de un punto concreto del mapa.

De espacio público a zona degradada

Imagen de un montón de basura y deshechos en el parque de la calle Senia de Alfafar.

El parque de la calle Senia nació como un espacio pensado para el descanso, el juego y la convivencia. Hoy, sin embargo, ha perdido completamente su función. El paso del tiempo, lejos de mejorar la situación, la ha empeorado.

Durante estos 15 meses no se han ejecutado actuaciones efectivas de limpieza, mantenimiento ni recuperación del entorno. La acumulación de residuos y la falta de intervención han convertido el parque en una zona descuidada, insegura y poco saludable. Para muchas familias, personas mayores o vecinos que transitan diariamente por allí, el parque ha dejado de ser un lugar al que acudir.

15 meses después, la emergencia ya no explica el abandono

Tras una dana, es comprensible que los recursos se concentren en la atención inmediata y en la recuperación de daños estructurales. Pero 15 meses después, seguir señalando la emergencia como explicación resulta insuficiente.

El estado del parque de la calle Senia no responde ya a un problema puntual derivado de la dana, sino a una falta de gestión continuada. La ausencia de mantenimiento básico, de planificación y de seguimiento indica que el problema es más profundo: la gestión diaria no está funcionando.

Un problema que se repite en otros puntos de Alfafar

Lo que ocurre en el parque de la calle Senia no es una excepción. Vecinos y vecinas de distintos barrios de Alfafar denuncian situaciones similares: espacios públicos deteriorados, falta de limpieza, zonas verdes descuidadas y una sensación generalizada de abandono.

El parque se convierte así en un símbolo. Un ejemplo tangible de cómo el deterioro del día a día se ha extendido por el municipio. Cuando estos problemas se repiten en distintos lugares y durante tanto tiempo, dejan de ser incidentes aislados para convertirse en un problema estructural de gestión.

Las quejas vecinales, sin respuesta efectiva

Las denuncias sobre el estado del parque de la calle Senia no son recientes ni esporádicas. Son reiteradas. Son públicas. Y, en muchos casos, no han recibido respuesta efectiva.

Vecinos y vecinas que pasan por el parque cada día advierten del empeoramiento de la situación. Señalan riesgos para la salud, incomodidad y una pérdida clara de calidad de vida. Sin embargo, la falta de actuaciones visibles y de explicaciones claras por parte del Ayuntamiento ha generado frustración y desconfianza.

Escuchar a la ciudadanía no es un gesto simbólico. Es una obligación política. Y cuando las alertas vecinales se ignoran, el deterioro se acelera.

Imagen de basura, trozos de tubo, plásticos y degradación del parque de la calle Senia de Alfafar.

La gestión del día a día también es responsabilidad política

La política municipal no se mide solo por grandes proyectos ni por anuncios extraordinarios. Se mide, sobre todo, por la capacidad de mantener el municipio en condiciones dignas cada día.

El estado del parque de la calle Senia demuestra que esa responsabilidad no se está asumiendo. No mantener un parque en condiciones durante 15 meses no es un fallo técnico puntual, es una decisión política por omisión.

La gestión cotidiana requiere recursos, sí, pero también prioridades claras. Y cuando lo básico falla, el problema no es la falta de medios, sino la falta de voluntad política para atender lo esencial.

Salud pública y dignidad urbana

La presencia de ratas y residuos acumulados en el parque de la calle Senia no es una cuestión menor. Es un problema de salud pública. Espacios degradados generan riesgos sanitarios y afectan directamente a la convivencia y al bienestar vecinal.

Además, el deterioro del parque envía un mensaje peligroso: que el abandono es aceptable. Que convivir con la degradación forma parte de la normalidad. Y esa normalización del abandono erosiona la dignidad urbana de Alfafar.

Imagen de un bloque de hormigon en medio del parque de la calle Senia de Alfafar.

Responsabilidades y falta de explicaciones

Tras 15 meses, siguen faltando explicaciones claras sobre por qué el parque de la calle Senia continúa en este estado y qué se piensa hacer para solucionarlo. La responsabilidad última de la gestión municipal recae en el alcalde, Juan Ramón Adsuara, su equipo de gobierno y las administraciones que conocen la situación.

No se trata de señalar por señalar, sino de asumir responsabilidades. La ciudadanía merece saber qué ha fallado, por qué y cuándo se va a corregir.

El parque como síntoma, no como excepción

El parque de la calle Senia resume en pocos metros cuadrados un problema más amplio: la falta de atención al mantenimiento y al cuidado del municipio tras la dana. Es un ejemplo claro de cómo lo cotidiano ha quedado relegado.

Alfafar necesita recuperar una gestión que ponga el foco en lo básico, en lo cercano y en lo que afecta directamente a la vida diaria de la gente. Porque sin parques cuidados, sin espacios públicos dignos y sin servicios funcionando, no hay reconstrucción posible.

Exigir lo básico es exigir buena gestión

Pedir que el parque de la calle Senia esté en condiciones no es una exigencia excesiva. Es reclamar lo mínimo. Es defender el derecho a un espacio público seguro, limpio y utilizable. 15 meses después de la dana, el abandono de este parque ya no tiene justificación. Y mientras siga así, seguirá siendo un recordatorio visible de una gestión que no está a la altura. Una administración improvisada del bien común de las y los alfafarenses que los Socialistas de Alfafar llevamos mucho tiempo denunciando.

El parque de la calle Senia no es el único problema de Alfafar, pero sí es uno de los que mejor reflejan la manera de hacer las cosas del gobierno local y autonómico. Por eso, hoy, no puede seguir siendo ignorado. Eso, en democracia, también se llama responsabilidad política.

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