La situación de las infraestructuras hídricas en nuestro municipio ha alcanzado un punto de no retorno. Mientras los servicios meteorológicos activan una alerta amarilla que amenaza con tornarse naranja de cara al fin de semana, la realidad a pie de calle es de una negligencia absoluta. La gestión municipal de Alfafar, bajo el mando del Partido Popular y Juan Ramón Adsuara -que recordemos, gobiernan con mayoría absoluta- circula en dirección contraria a la que debería llevar. Parecen haber olvidado que gobernar también implica garantizar, más desde octubre de 2024 y por la sensación de desprotección que conlleva, la seguridad básica de los vecinos y vecinas ante fenómenos meteorológicos que, lejos de ser imprevistos, son recurrentes en nuestra zona.

No estamos ante un problema estético o una acumulación fortuita de residuos tras una tormenta inesperada. Las imágenes recogidas por los vecinos y vecinas, que nos han hecho llegar mayoritariamente por redes sociales, son demoledoras: imbornales llenos de residuos, donde la vegetación ha echado raíces profundas, creciendo con fuerza entre las rejillas de hierro fundido.

Algo que nos ha llamado mucho la atención es que un comentario en la publicación de esas fotografías nos advierte de algo que sería especialmente grave: presuntamente, el trabajo no se realiza porque no se le da a los trabajadores y trabajadoras la indumentaria y maquinaria adecuada. Vamos a investigar a fondo eso, dado todo lo que conlleva.

Este nivel de abandono no se produce en cuestión de semanas; es el resultado de años de falta de mantenimiento preventivo y de una gestión municipal de Alfafar que ha decidido mirar hacia otro lado mientras la maleza se apoderaba del alcantarillado. Un municipio que ha sufrido lo que ha sufrido Alfafar no merece este nivel de desidia institucional.

Las redes sociales no limpian los imbornales de nuestros barrios

Resulta alarmante observar cómo el equipo de gobierno dedica esfuerzos ingentes a fiscalizar la labor de la oposición y contestar de forma airada en las redes sociales, mientras la suciedad física se amontona en cada esquina del municipio. Es necesario recordar a Adsuara que la mayoría absoluta no es una patente de corso para silenciar a la oposición. Nuestra labor de fiscalización es un pilar fundamental de la democracia y, si les duelen las críticas, es porque estas reflejan un malestar real que emana directamente de la calle.

Cuando los vecinos ven que sus alcantarillas están totalmente bloqueadas por tierra compactada, colillas, plásticos y restos de poda, no están viendo un «relato» inventado por los socialistas; están viendo un riesgo real para sus viviendas y comercios. La gestión municipal de Alfafar debe bajar de la nube digital y pisar el asfalto. Fiscalizar no es «molestar» ni es «incomodar» por capricho; es cumplir con nuestra obligación democrática de asegurar que el dinero de los impuestos se traduce en servicios públicos de calidad, a través de una gestión eficaz..

Un peligro evitable ante la falta de planificación

La prevención no puede ser una palabra vacía en el vocabulario del PP de Alfafar. La gestión municipal de Alfafar ha demostrado una falta de planificación preocupante. No se puede esperar a que el cielo se cierre y las alertas se activen para empezar a pensar en el drenaje de las calles. Los imbornales colapsados son la prueba de que se ha abandonado el mantenimiento diario en favor de una política de escaparate.

Rejilla de alcantarillado metálica con la inscripción "Fábregas Igualada", repleta de colillas y suciedad compactada que bloquea el paso del agua, reflejando la nula planificación hídrica del equipo de gobierno.

La mayoría absoluta no les otorga el derecho de silenciar a la oposición cuando señalamos que un imbornal obstruido es una inundación en potencia. Si el sistema de alcantarillado no puede absorber el agua de una lluvia moderada porque está lleno de residuos acumulados durante meses, el responsable tiene nombre y apellidos. La soberanía de los votos no debería servir de escudo para ocultar la ineficacia en las tareas más básicas de la administración local.

Transparencia frente a la política de la censura que tratan de justificar desde su mayoría absoluta

Desde el Grupo Municipal Socialista tenemos claro que nuestra prioridad son nuestros vecinos y vecinas. El Partido Popular intenta construir, desde la atalaya de su mayoría absoluta, un relato de normalidad a través de la propaganda institucional, la suciedad y la falta de mantenimiento no son una invención, son obstáculos físicos y chaPPuzas que los vecinos y vecinas encuentran al salir de sus casas cada mañana. Alfafar se gobierna con soluciones reales y no con filtros de Instagram ni respuestas cortantes en Facebook.

Nos acusan de «inventar relatos», pero las plantas que crecen en las alcantarillas no mienten. Son el monumento vivo a la desidia de una gestión municipal de Alfafar que parece más preocupada por el «qué dirán» en digital que por el «cómo están» los barrios de nuestro pueblo. La mayoría absoluta no es una patente de corso para silenciar a la oposición ni para ignorar las peticiones de limpieza que llevamos meses trasladando al pleno sin éxito.

Primer plano de un imbornal en Alfafar donde varias plantas verdes han crecido a través de la rejilla metálica, evidenciando años de falta de limpieza y una negligente gestión municipal a pesar de la mayoría absoluta del gobierno local.

NUESTRA PROPUESTA: un plan de choque inmediato en 3 fases

No hay derecho a que un municipio con nuestra historia reciente tenga que mirar al cielo con miedo cada vez que hay previsión de lluvia. Por ello, exigimos de manera inmediata:

1, Una limpieza de choque integral de todos los imbornales de todos los barrios de Alfafar, especialmente en aquellos donde el agua podría hacer más daño.

2, El cese de los ataques en redes sociales hacia quienes ejercemos la libertad de expresión y la fiscalización política. La democracia no admite autoritarismos, por mucho que se gobierne con mayoría absoluta. Es notorio y público que cuando hemos denunciado un problema o hemos trasladado una queja, visibilizándola en nuestros canales, han tratado de poner remedio, aunque a su manera (véase especialmente la avenida Mediterráneo o el parque de la Senia). El caso es que nuestra labor trae consecuencias positivas para la ciudadanía alfafarense.

3. También a colación de la actitud del gobierno local y su praxis al manejar su mayoría absoluta, tiene que haber un cambio con respecto a la relación ayuntamiento-vecinos/vecinas. Exigimos compromiso por la transparencia en la gestión municipal de Alfafar y la participación vecinal real en la toma de decisiones. Un ejemplo de que esto no se cumple es el Portal de la Transparencia, donde la mayoría de páginas que deberían contener información se encuentran vacías.

Los socialistas no nos vamos a rendir. Seguiremos siendo el altavoz de cada vecino y vecina que se siente abandonado por un equipo de gobierno que confunde el ayuntamiento con su sede particular. Alfafar se gobierna con transparencia y no con censura.

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